Boadilla del Monte tiene un parque de chalets y adosados importante construida entre los años noventa y dos mil. Es vivienda amplia, pero con envolventes que hoy se quedan cortas: habitaciones que no calientan, calor acumulado en verano y facturas de energía que no bajan.
La solución más eficaz en unifamiliares de esta zona suele ser el sistema de aislamiento térmico exterior. Se instala sobre la fachada existente y corta los ver más puentes térmicos de forjados y pilares, que son por donde se escapa buena parte del calor. Además, no reduce metros útiles del interior y renueva por completo el aspecto exterior.
Si la comunidad o la normativa impiden intervenir en fachada, el insuflado en cámara es una alternativa muy razonable: se perfora, se rellena la cámara de aire y se sella en cuestión de días. Para cubiertas y bajo cubierta, la espuma de poliuretano proyectada sigue siendo la opción más rápida.
Antes de decidir conviene tener claro el estado de la envolvente: si el muro es de doble hoja, la orientación, cómo están las ventanas y si existe algún problema de condensación. Aislar sin resolver antes una humedad puede agravar el problema.
En Boadilla del Monte y municipios cercanos como Pozuelo o Majadahonda la intervención tipo suele ejecutarse en dos o tres semanas según superficie, y el retorno vía ahorro energético se mueve en ese entorno.